Es curioso cómo os fascina el mundo de los jabones. Poco a poco, intentaré solucionar las dudas que me vais planteando, siempre que pueda, claro. Muchas de ellas, hasta ahora, las tuve en su momento y, después, puse en práctica las respuestas que iba encontrando. Sólo matizaros que me resultará más difícil daros respuesta a todo lo que tiene que ver con los procesos químicos porque, aunque los entienda, me cuesta explicarlos con coherencia.
Bueno, pasemos a una pregunta común que soléis enviar al correo electrónico (suenhosyregalos@hotmail.com): batidora, ¿sí o no?
Es sencillo: depende de lo que busquéis cada uno. Si, como en algunos casos, deseáis un proceso completamente artesanal, disfrutando de la magia del momento, sintiendo cada paso y el tiempo no es un elemento en contra, entonces, está claro que la cuchara de madera es lo ideal.
Si, por el contrario, no conseguís que os salga la traza, no tenéis tiempo para hacerlo de forma manual o simplemente queréis probar muchas recetas en un mismo día o queréis hacer tandas muy grandes (a partir de los dos kilos)... pues la batidora.
A ver, el factor tiempo es uno de los elementos a tener en cuenta porque la diferencia puede ser de 2-3horas mediante el proceso manual a 5-10min. mediante la batidora. Está claro que si queréis probar más de cuatro recetas al día, sería interesante usar la batidora.
Por el resto, no le encuentro ningún inconveniente. Al principio me daba mucho miedo, lo reconozco, sobre todo por si salpicaba mucho, pero con los materiales adecuados, no hay ningún problema. Además, hasta ahora, me he asegurado que sale la traza y si quiero decorar los jabones o hacer varias filigranas al mismo tiempo, resulta más sencillo.
La mezcla se ve más homogénea, tanto en la disolución del hidróxido de sodio como en la incorporación de aceites y otros aditivos.
Vamos, que todo son ventajas. Eso sí, lo único que hay que tener en cuenta es que la batidora es para hacer jabones y no se debe usar en la cocina: los restos de jabón no curado siempre pueden quedar por diferentes partes del aparato, por muy bien que se lave, los plásticos que la forman suelen absorber o hidróxido de sodio o las esencias... en fin, no es conveniente usarla para cocinar. Aunque esto es extensible a todos los elementos que empleéis en la realización del jabón.
Bueno, imagino que ya lo sabíais.
Eso es todo.